25/3/09

M. Ward - Transfiguration of Vincent (2003)



Chicos, ayer ví a Radiohead en vivo y todavía no salgo del shock. De principio a fin, alucinante, alucinante, alucinante. En resumen, les digo que es una experiencia que tienen que vivir antes de morir. Me pasó algo durante Paranoid android (la cual tenía como una de las mejores canciones de la historia, y ahora estoy casi convencido que lo es): tuve un pico de emoción/adrenalina/euforia que estalló justo cuando terminó el tema y se manifestó en mi cuerpo en forma de un grito/sollozo medio lacrimógeno que surgió desde mi estómago y salió por mi boca y ojos, el cual intenté controlar en un desesperado intento de mantener mi masculinidad frente a mi novia, pero fue imposible. Noté además por el clima alrededor mío, que no fuí el único al que el tema le pegó en serio; era clarísima la sensación de éxtasis masivo. Fue algo lindo pero muy intenso a la vez. Sabiamente, la banda continuó el set con House of cards, tema muy tranquilito y a bajas revoluciones para que pudiéramos todos recomponernos. El disco que les dejo es lo que elegí escuchar hoy para recomponerme de una experiencia como la de ayer: folk del lindo y tranquilito en su mayoría, nada intenso ni complicado y de fácil digestión. Igual lo de ayer no me lo olvido ni con alzheimer.

Neverindalaifpichonwiflas!


5 comentarios:

stuckinthe70s dijo...

thanks - steve.

Sr. Ulloa dijo...

Perucho!
Yo tambien vi a Radiohead ayer, y tambien casi muero en Paranoid Android, asi que te entiendo totalmente...
Saludos, y digo lo mismo, quien tenga la chance de ver a radiohead en vivo que no lo deje pasar

dibelulah dijo...

Yo los vi hace 10 días ya y en realidad no he podido volver del todo a mi vida.

En 10 días me platicas si ya lograste superarlo...

Es una sensación dura de síndrome de abstinencia, algo triste en realidad, que no todas las noches puedan ser así.

Bajaré el disco de hoy, a ver si sirve de algo :)

M dijo...

Mañana es Radiohead acá en Chile, a ver si nos pasa lo mismo.

Truci dijo...

Me alegra saber que no fui el único que lloró en ese recital!